Ayer tuvimos una magnífica oportunidad de comprobar lo que es un candidato con un proyecto de país y lo que es un aspirante, que en mi opinión, demostró que él si que está anclado en el pasado y sobre todo muy mal asesorado. Apenas dos propuestas en todo el debate. En todo caso, todos tuvimos la ocasión de verlo y de valorar las propuestas que nos ofrecieron uno y otro. Confío mucho en el juicio de la gente, y las encuestas del debate confirman que la mayoría de la ciudadanía comparte esta opinión. Así que sólo queda… continuar con la campaña.
No comparto la idea de algunos analistas políticos que hoy decían que tras el debate ya no hacía falta más campaña. La campaña que yo estoy viviendo merece la pena que continue hasta el último minuto del viernes. Al menos para mí está siendo apasionante.
Hoy he visitado una importante fábrica agroalimentaria en Alcantarilla. Una empresa que ha innovado en su sector y también en las relaciones laborales y en el papel que deben jugar las empresas en este siglo. Una empresa que ha visto que la conciliación de la vida familiar y laboral de sus empleados es un factor que ayuda a mejorar también su productividad. Y es que la gente trabaja mejor cuando es más fácil atender a su familia y a su trabajo sin renunciar a hacer bien las dos cosas. Y también cuando la mayor parte de sus empleados, casi el 70%, tienen un contrato indefinido. Por eso impulsamos la reforma laboral que en esta legislatura ha permitido convertir millones de contratos temporales en indefinidos, muchos de ellos para gente joven.
También he tenido un animado debate con los vecinos y vecinas de Javalí Nuevo. Me han dado la oportunidad de contestar a muchas de sus inquietudes sobre Ley de Dependencia, sobre situación económica, sobre el agua o el canon digital… Pero en medio de una sala abarrotada de gente, alguien que no medía metro y medio ha levantado la mano… se llamaba Manuel, ha tomado el micrófono y con sus diez años me ha dicho que no podía entender porque el Sr. Rajoy hablaba tan mal de los inmigrantes que trabajaban con nosotros. Seguramente Manuel comparte ya sus juegos y colegio con muchos hijos de inmigrantes y de ahí su indignación. Realmente impresionante.
Finalmente he terminado el día compartiendo un mitin con los compañeros y compañeras de Alcantarilla que me esperaban en su centro cultural. Les contado, como vengo haciendo toda la campaña, lo que nos jugamos el día 9 en España y en Murcia. Porque merece la pena explicar en cada pueblo, en cada ciudad, a cada ciudadano el proyecto de país por el que los socialistas queremos seguir gobernando España. Por eso no pienso bajar la guardia ni un minuto de los que quedan hasta las doce de la noche del viernes. A trabajar, a trabajar y sólo si nos lo merecemos, a ganar¡¡¡
Mariano Fenández Bermejo